El Salón de Plenos de Talavera, en su ineficaz e insulso laberinto

0 56

Las críticas que desde estos barrios de opinión se pregonan, de vez en vez, respecto al procederde los representantes políticos que a este territorio comanche le ha tocado en suerte, que hace que Talavera esté en una atonía y agonía constantes e inaguantables, no se gestan desde el albedrío o el capricho criticón.

Basta echar un vistazo al enrevesado y a veces indescifrable laberinto político de la actual Corporación municipal para caer en la cuenta de que, frente a otros territorios en los que la unidad de acción, petición y reivindicación es la madre de casi todos sus logros sociales, laborales e industriales, es prácticamente imposible conseguir algo y convencer a alguien desde el caos, las rencillas y los partidistas e interesados apaños al uso y abuso en nuestro nunca bien ponderado Consistorio.

Para empezar el equipo de Gobierno del PP, liderado por Jaime Ramos, sustenta su acción gestora y gubernamental en un pacto con los dos concejales obtenidos por Ciudadanos, Jonatan Bermejo y Montaña Palacios, que fueron expulsados de su formación originaria precisamente por suscribir unilateralmente ese pacto.

Quedandoubicados, por ende, en el limbo político de los ‘no adscritos’; aunque con dosis de poder municipal, a cambio de un apoyo al PP que se antoja meramente numérico, no vistas y no constatadas las aportaciones de ambos al presunto desarrollo de Talavera desde sus respectivas delegaciones.

Una situación de endeblez y rocambolesca e insulsa dependencia, la del equipo de Gobierno, que podría ser aprovechada en beneficio de la ciudad y los consiguientes ciudadanos por una oposición municipal que sin embargo, ay,buena parte de ella también ha sido infectada por el veneno de la desunión, la lucha de egos y, por consiguiente, la preponderancia de las cuitas personales  frente a las municipales.

La novedosa formación Ganemos Talavera, un suponer, llevó al Consistorio talaverano a cuatro ediles -SonsolesArnao, Miguel Ángel Sánchez, Carmen Aceituno y Juan Pedro Ayuso- con un saludable olor ciudadano y un sabor a presunta defensa de la puta base, en principio sin servidumbres a nada ni a nadie, que saltaron hechos añicos a las primeras de cambio en una guerra de ombligos y personalismos, que acabó con Aceituno y Ayuso en el mismo limbo político de ‘no adscritos’ que disfrutan Bermejo y Palacios. Y tan felices los cuatro.

Y nos queda para rematar la faena, nunca mejor dicho, ese PSOE mayoritario en la oposición y, se me antoja, un tanto mayor y ajado en su acción por la pervivencia en sus filas de componentes con más pasado, no siempre ilustre en algunos casos, que futuro. Un futuro, para el socialismo local e incluso para la propia ciudad, que podría representar la actual secretaria general de la agrupación talaverana y consejera de Fomento, Agustina García, si fuera capaz de soltarse de las tenaces amarras del sempiterno ‘consejo de ancian@s’ y se rodeara o rodease de savia nueva, renovada y, a ser posible, en sintonía con la dirección nacional del partido.

El caso es que con este ‘cacao maravillao’ actualmente existente en el salón de plenos del Ayuntamiento de Talavera, preñado de endogámicos reinos de Taifas, ya me contarán ustedes a dónde coño vamos. Con perdón.

También podría gustarte Más del autor

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

uno + 18 =